La economía informal en Colombia y en general en los países de América Latina, ha causado un gran impacto negativo desde su origen en 1972, hasta el día de hoy, por las malas consecuencias que trae a nivel nacional y personal. Dentro de este grupo de ciudadanos se encuentran personas trabajadoras, las cuales no gozan de un salario constante y suficiente para satisfacer sus necesidades y las de sus familias, y deben desempeñar sus labores en condiciones precarias, poniendo en peligro su salud y bienestar. Esta categoría está integrada por ilustradores, transportistas, vendedores ambulantes, gente que trabaja a domicilio, etc., y todos aquellos cargos considerados indignos y generadores de inseguridad. 

El sector informal en Colombia ha creado obstáculos, los cuales no permiten su erradicación eficaz y total dentro de un país considerado del tercer mundo. Por un lado no existen derechos legales para proteger a este sector en particular, ya que el gobierno no ha introducido políticas de desarrollo económico y social en Colombia. Tampoco existen nuevas posibilidades de empleo, lo que incentiva aún más a la población de bajos recursos a formar parte de la población informal. Los salarios para este sector fluctúan entre el 40% y el 50% del salario mínimo legal, y no existe seguridad social para la mayoría de los trabajadores. Por esto y por muchas razones más, el incremento de la informalidad a lo largo de los últimos años es notorio y preocupante para nuestra nación, pues en 1994 ocupaban el 30% de la población trabajadora, y actualmente lo son el 66% sobre el total de empleados en el país.  

Actualmente en Colombia la población total estriba en 46.222.000 de habitantes, dentro de los cuales solo 25.732.309 de ellos son económicamente activos y cumplen con edad para trabajar de manera profesional. Según muchos estudios realizados a casos de pobreza en diversas regiones de Colombia,  son los jóvenes entre 10 y 17 años quienes llegan a un punto de desespero, y deciden no quedarse lamentando su suerte, buscando la mejor opción de trabajo y ganancia personal, optando por formar parte del sector informal. Todo esto se debe a la poca generación de empleo anual, la cual debería ser de 1.200.000 empleos para satisfacer las necesidades de los colombianos, y así abolir el desempleo de más de 3.000.000 de habitantes en la actualidad. Gracias a todo esto, en Colombia el trabajo infantil crece con mayor fuerza cada año, siendo más notorio el abuso contra los menores, poniendo en alerta al Estado, quienes no registran ni aprueban estos casos particulares.

Por otro lado y mirando el problema desde otra perspectiva, los adultos involucrados en la economía informal, son los únicos que se encuentran en condiciones y capacidades legales y naturales para desempeñar mejores trabajos, que les proporcionen mejores ingresos y su calidad de vida cambie notoriamente. Dentro de esta categoría se agrupan tanto mujeres como hombres, con la clara exclusión de los ancianos, quienes por su avanzada edad y deterioro físico, no cuentan con la capacidad de desempeñar un trabajo al aire libre y de duro control. A lo largo de la historia del sector informal, se han presentado varios casos de violación a este tipo de personas, quienes por presentar debilidades mentales incurren en delitos, vendiendo o haciendo cosas ilegales. Es aquí donde la autoridad olvida que son ancianos necesitados, y utilizan operativos policíacos usando la violencia, confiscándoles sus mercancías e imponiéndoles altas multas. No tiene en cuenta sus razones y olvidan que sus pensiones no son suficientes para sobrevivir y costar sus enfermedades, pues han sido dejados a un lado por el gobierno.  

A pesar de que las mujeres se encuentran aptas para trabajar y mantener un hogar en Colombia, también se ven afectadas en gran medida al igual que los ancianos y los jóvenes, pues el porcentaje femenino es mucho más alto que el masculino, proporcionándoles más inseguridad laboral que al resto de la población informal. Frente al aumento de la cantidad de hogares mantenidos por mujeres, éstas se ven obligadas a aceptar empleos informales mal remunerados para asegurar la subsistencia de sus familias. Los sectores informales ofrecen empleos para la mano de obra femenina poco calificada y poco productiva. Las mujeres tienen menos oportunidades de acceder a los beneficios que ofrecen los regímenes de seguro social, siendo muy afectadas por este fenómeno, llevándolas a tomar medidas poco prudentes y beneficiarias.

 

En consecuencia, las razones fundamentales por las cuales la economía informal afecta directamente a los ciudadanos de un país, se debe principalmente ya que la mayoría de estas personas trabajan al sol y al frío de la noche diariamente, exponiendo sus vidas a enfermedades y posibles muertes por deshidratación y desnutrición. No cuentan con medicina prepagada ni ayudas médicas en caso de emergencia. Estas personas también son afectadas por la falta de implementos seguros de trabajo, pues no cuentan con materiales especializados para un desarrollo pacífico de algún trabajo. Por esta razón no tienen zapatos ni ropa completa, generando problemas con el sol y el medio ambiente. Finalmente el índice de inseguridad en las calles aumenta, generando molestias en los demás ciudadanos quienes deben pagar por los malos estados del país.  

A raíz de todos los argumentos dados, los cuales detienen el desarrollo económico y social del país en general, primero se debe tener en cuenta que el ser humano necesita muchas cosas durante su vida para saber manejarla de la mejor manera. Está comprobado que las motivaciones psicológicas son necesidades básicas para que cada ser humano adulto pueda generarse seguridad en su trabajo, integridad física, crear buenas relaciones familiares y con otros grupos sociales y su aprobación dentro de la sociedad. De no lograrse satisfacer el conjunto de estas necesidades psicológicas básicas, el individuo será victima de sentimientos de inferioridad, de abandono y desaliento.  

Por otro lado, existen muchas propuestas que podrían mejorar a grandes rasgos esta problemática generadora de tanta injusticia y pobreza en nuestro país. Primero es importante abolir el trabajo infantil que es considerado ilegal, ya que son estas las personas generadoras de cambio en un futuro, proporcionándole a la nación una reducción del sector informal a corto plazo. También luchar por políticas las cuales impliquen al gobierno en programas de empleo, calidad de vida, seguridad social y de reducción de la pobreza, sin olvidar a los ancianos quienes han perdido aspiraciones de surgir dentro del olvido. 

 

La propuesta radica en diferentes pasos: primero, crear negociaciones de voluntades, determinación de responsabilidades, identificar líderes, y hacer una presentación del programa a la sociedad y los medios. Segundo, organizar una misión y una visión para los cambios y los efectos de la transformación. Tercero, habilitar atención clínica en donde se realicen valoraciones médicas y hacer convenios de salud. Cuarto, crear evaluaciones de competencias y destrezas para conocer la actitud de mejoramiento y cambio de los participantes. Quinto, crear capacitación técnica en base a cursos de perfeccionamiento en los diferentes sectores productivos y de servicio. Sexto y último, diseñar áreas de posible implementación como: la carpintería, cerrajería, construcción, artesanías y servicios generales, entre otros.  

En conclusión, la economía informal desde un punto de vista objetivo, es un factor generador de consecuencias negativas dentro de Colombia o de cualquier país que padezca de la misma problemática. A raíz de esto, se deben implementar lo más pronto posible, alertas de ayuda y propuestas que, encaminadas en mejorar la calidad de vida de las personas, generen un cambio reformativo a corto plazo, que acabe con estas desastrosas formas de trabajo de un gran parte de la población que requiere de nuestra ayuda. Por otro lado, se deben plantear y conocer a fondo las diversas ocupaciones que se les podrían delegar a estas personas física y mentalmente capaces de trabajar, para ayudarlos a tener un trabajo más digno y con mayor cantidad de ingreso económico.  

Finalmente podemos deducir que el compromiso del gobierno y de las personas ajenas al problema, ha sido muy pobre y requiere de más atención para sacar adelante un proyecto que mejorará la calidad de vida de los ciudadanos, aboliendo en gran parte la economía informal, la cual es generadora de muchas injusticias y dolor. Por último, de cierta manera el gobierno se verá en la necesidad de prestarle más atención a un problema que produce diariamente muertes, violencia y mucha hambre, participando de manera activa en la resolución del mismo.